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5 lecciones que me ha dejado el 2024

Cinco aprendizajes personales sobre salud, amor, dolor, felicidad y motivación al cerrar 2024.

2024 ha sido un año lleno de cambios y de retos: cambié de trabajo dos veces, empecé una relación, me lesioné varias veces, falleció un familiar, tuve un bajón bastante gordo…

Y a la vez, ha sido el año que más he viajado, que más he leído y que más he jugado al pádel. Ha sido el primer año que cumplo mi objetivo de inversión. Un año lleno de luces y de sombras.

Estas son las lecciones más importantes que me llevo.

1. Disfrutar del tiempo de calidad con mis seres queridos

Un ejercicio que me ha ayudado a valorar más este tiempo es preguntarme a mí mismo antes de verlos:

Si esta fuese la última vez que los viera, ¿cómo me comportaría?

¿Me molestaría por un comentario mordaz? ¿Perdería la paciencia porque las cosas no salen como yo quiero? ¿Me enzarzaría en una estúpida discusión sobre política?

Probablemente no. Apreciaría cada segundo con ellos. Desearía que me molestasen y me chinchasen todo lo que pudiesen.

Otra cosa que me ayuda a ser más feliz es apreciar durante unos segundos estos momentos mientras están ocurriendo.

  • Qué buen día hace hoy.
  • Qué crack es mi amigo, es muy gracioso.
  • Qué suerte poder estar aquí todos juntos.
  • Mi yo del futuro estará recordando esto con mucho cariño.

2. Las emociones son como las luces de advertencia de un coche

Cuando una de esas luces se enciende, significa que tienes que revisar algún componente del coche porque puede que esté averiado o necesite reparación.

Que la luz se encienda, no es algo malo per se, y no siempre significa que algo esté roto. Pero lo que es peligroso es ignorar esa advertencia y pretender que no hay ningún problema, hasta que el líquido de frenos falla o el motor deja de arrancar.

Nuestras emociones, como la rabia, la envidia, la ansiedad y la tristeza son iguales a estas luces de advertencia. No nos dejemos distraer por la luz, parémonos a mirar qué es lo que la enciende.

Me atrevería a decir que las emociones negativas son incluso positivas, porque cuanto peor te sientes, más te propulsa hacia la acción. Si no te sientes lo suficientemente mal, puede que prefieras dejarlo estar y no tomar acción.

Esta es una pregunta que me ayuda a reflexionar sobre mis emociones:

De todas las emociones que podía sentir, ¿por qué he elegido esta?

3. Dejar de medir los días por su grado de productividad y empezar a vivirlos por su grado de presencia

Los momentos en los que me he sentido más feliz son aquellos en los que no estaba pensando en mí mismo ni en nada más que la actividad que estaba realizando.

Los momentos en los que estaba presente.

En cierto modo, de eso trata la meditación. Meditar no solo es estar sentado con los ojos cerrados mientras te centras en tu respiración. También es dar un paseo en la naturaleza, dejarte absorber por una conversación interesante o darlo todo practicando un deporte.

En este 2025 intenta practicar un poco más todas estas cosas que te hagan estar presente.

4. Aprender a comunicarme de forma más eficiente con mi pareja

Cada persona tiene una forma distinta de expresar su amor, como si cada uno de nosotros hablase una lengua distinta. Y creo que es muy importante aprender cuál habla nuestra pareja e intentar adaptarnos mutuamente.

Especialmente cuando hay diferencias culturales.

Hay dos ejercicios que me han resultado muy efectivos cuando he tenido alguna discusión o algún problema:

  • Antes de criticar al otro, reconocer cuáles han sido mis errores, disculparme y hablar de cómo puedo evitarlos.
  • Antes de hablar de tu punto de vista, repite las ideas y las emociones de la otra persona de forma precisa. Si no está satisfecha, debes escuchar e intentar repetirlas otra vez.

El hilo conductor de los ejercicios es tomar responsabilidad sobre tus propias acciones y escuchar atentamente lo que el otro tiene que decir.

Por supuesto, estos ejercicios no tienen ningún sentido si no van acompañados de un cambio real.

5. Estate tranquilo, trabaja duro y mantente sano. No es la ambición ni la habilidad lo que te va a diferenciar, sino la cordura

Esta frase de Ryan Holiday me ha acompañado durante todo este año.

  • Estate tranquilo: como bien dice Naval Ravikant, la paz es la felicidad en reposo y la felicidad es la paz en movimiento. Puedes intercambiar una por la otra en cualquier momento.
  • Trabaja duro: no trabajar más, sino trabajar mejor. Minimizar el input y maximizar el output. Recordarme a mí mismo que cuando muera, no me voy a arrepentir de no haber trabajado más.
  • Mantente sano: una persona sana tiene 99 problemas. Una persona enferma solo tiene 1. El doctor no te va a mantener sano y el entrenador no te va a mantener en forma. Lo tienes que hacer tú.

Espero que estas experiencias te sean útiles y te inspiren. Gracias por leerme y espero que este nuevo año te traiga un montón de bonitas sorpresas.