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Conquistar la sombra
Una introducción práctica a reconocer e integrar la sombra desde la psicología de Jung.
Desgraciadamente, no cabe duda de que el ser humano es, en general, menos bueno de lo que se imagina o de lo que quiere ser. Todo el mundo lleva una sombra, una región oscura de la personalidad que es desconocida y que el ego no quiere reconocer. –Carl G. Jung.
La sombra, según la psicología analítica de Carl Jung, es la colección de aspectos reprimidos de tu identidad. Suprimiendo y negando esta sombra, eludes la posibilidad de convertirte en tu mejor versión.
Debemos enfrentarnos a ella e integrarla en nuestra parte consciente.
Quien con monstruos lucha, cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, también este mira dentro de ti. –Friedrich Nietzche.
Durante la infancia, la sombra personal se desarrolla en todos nosotros. A través de figuras de referencia como padres, familiares y profesores; y de nuestras propias experiencias y aprendizajes, vamos definiendo lo que es una conducta adecuada y lo que no.
Cada cultura define de manera diferente lo que corresponde a la sombra: agresividad, ambición, sexualidad, expresión emocional intensa, etc. Algunas validan estos comportamientos y otras los destierran.
De una forma u otra, todos aquellos sentimientos y capacidades que nos hemos negado y no reconocemos en nosotros mismos (celos, agresividad, culpa, crueldad, depravación, avaricia, soberbia, cobardía…), los hemos ido apartando a ese lado oscuro que se convierte en nuestra sombra.
De esta forma, al haberlos rechazado y apartado de nuestra mente consciente, solo podremos ver nuestra sombra a través de los rasgos y las acciones de los demás, sólo podremos darnos cuenta de ella fuera de nosotros mismos, proyectándola en otros.
Reprimir estos contenidos no hace que desaparezcan. Encerrarlos en el inconsciente solo hace que actúen de forma autónoma, influyendo en nuestros pensamientos, emociones y comportamientos, convirtiéndolos en destructivos y autodestructivos.
Enfrentarse a esta sombra es una prueba aterradora, porque encontrarse con uno mismo es una de las cosas más desagradables. Subir al escenario, ponerte bajo los focos y ser sometido al criterio de los jueces.
El proceso de integración con la sombra empieza por reconocer estas partes oscuras de nuestra personalidad, y verlas como algo necesario y vital de nuestro ser.
Este proceso es difícil, puesto que la mayoría no admitirá que no es una persona completamente virtuosa, desinteresada y bondadosa.
Pero uno debe aprender a conocerse a sí mismo para saber quién es.
Sin embargo, la sombra también muestra una serie de cualidades buenas: instintos normales, reacciones apropiadas, intuiciones realistas, impulsos creativos, etc.
Al integrarla con nuestra parte consciente, también ganamos acceso a todas estas cualidades. Jung llamaba a la culminación de este proceso “individuación”. Llegar a ser uno mismo. Autorrealizarse.
✍️ Práctica:
- Reconoce tus impulsos egoístas, destructivos e inmorales. ¿Cómo los puedes encauzar de forma positiva?
- Mantén un estado de análisis continuo. Cuando te sientas furioso, triste o envidioso, pregúntate: de todas las emociones que puedo sentir, ¿por qué he elegido esta?
- Toma un momento y analiza los momentos en los que más has sufrido en tu vida. Escribe sobre ellos. La última ruptura amorosa. El último proyecto fallido. La última vez que estuviste enfermo. ¿Qué pasó? ¿Cómo te sentiste en ese momento? ¿Cómo te sientes ahora? ¿Qué te ha hecho aprender?